Bello espectáculo desde el principio de la carrera

Si desde el comienzo de la etapa hemos vivido una etapa trepidante, la subida a Envalira  desataba la guerra de guerrillas que íbamos a ver, Calzati (AG2R) y Hupon (Skill Shimano) lanzaban las hostilidades, Amets Txurruca (Euskaltel) intentaba enlazar.

El genial escalador, iba a ser el lanzador de truenos de una buena etapa programada por el equipo vasco, pues poco después iba a tener de compañeros a Gorka Verdugo (Euskaltel), David Moncouti (Cofidis), Carlos Barredo (Quick Step)  y por dos de los principales protagonistas, Sandy Casar (Française des Jeux) y Egoi Martínez (Euskaltel).

Sandy Casar coronaria primero Envalira, a cinco kilómetros saltaría del pelotón Cadel Evans (importante noticia, ahora vendrán aquellos de lo típico: ayer era conservador en carrera y hoy ha sido una locura lo realizado...) una vez cazado Casar, se uniría a un nutrido grupo, entre los que estaban Egoi, Cancellara, Efimkin, Luisle, Huschov, Hincapie, Flecha (fantástico como siempre). .

Evans, decidió que ni el sacaría nada, ni tampoco el grupo llegaría a buen puerto, así que se dejo cazar.

En la subida d'Agnes, coronan en primer lugar Aztarloza, Luisle y en tercera posición Efimkin, a escasos metros Sandy Casar, que se reagruparían los cuatro en la bajada. En la meta la victoria fue para Luile, seguido de Casar y tercero Aztarloza. Mañana d'Aspin y Tourmalet...

¿Otra batalla?.

Feillu se impone en Arcalis

Podíamos empezar diciendo aquello tan típico y manido de que se podía esperar más de la etapa, que porque Contador ataca a falta de dos kilómetros, que porque han estado tan conservadores, Evans, Menchov, Sastre... etc. etc. etc.

Pero ninguna excusa sirve, Bruyneel ha movido de nuevo sus peones a su antojo, ha permitido la escapada, ha controlado la carrera desde el principio, ha tenido a Zubeldia (fantástico en su trabajo) en la subida a Arcalis, el reloj que marcaba una marcheta dura y precisa.

Y si digo una marcheta dura y precisa, porque cuando lanza a Contador, a ver como iba la fruta, esta se pudo comprobar que hizo incluso mella en el corredor de Pinto. En definitiva, Bruyneel ha sabido y sabe cual es el objetivo de Astana, ganar el Tour, en base a una gran disciplina de equipo.

Parece ser que el rapapolvo enviado por Bernard Hinault a los corredores franceses, antes del pasado Dauphiné Liberé, ésta surtiendo efecto, hoy ha ganado Brice Feillu de 23 años, un mocetón de la nueva generación de 1m 88 cm y 66 Kg. de peso, el año pasado ganó la montaña de la Vuelta Asturias, o sea que cojo no es. El Italiano Nocentini es el nuevo líder, mañana viaje hasta Saint- Girons, con el col de Port de segunda categoría y dos col de primera Envalira de salida y el d'Agnes, seguro que la etapa va a estar disputada.

pacojimenez

El Tour es el Tour

El Tour es algo grandioso, sin nombre, por la ciudad del mundo que pasa, llámese Pau, Estrasburgo, Londres o Barcelona, todas están atestadas de personas en los bordes de las carreteras, algo increíble, y que no deja de sorprenderme, poniendo en evidencia que el Tour o sea el ciclismo es el deporte popular más visto, y además sin pagar.

Me asombraba y me ponia los ojos como dos lunas, cuando años atrás en mi visita al Tour, concretamente a Argeles Gazost, centro neurálgico de los pirineos franceses, palpaba días antes del paso de la carrera por Tourmalet, Soulor, Aubisque, Hautacam el ambiente ciclista que se vive, desde que amanece, y al abrir la ventana del hotel, veia alucinado un rosario constante de paso de aficionados ciclistas, casi todos, con su triple plato, que por aquellos lares era de obligada norma para poder subir los grandes colosos pirenaícos, hoy día ya los compact los ha superado ya con su combinación de desarrollos.  

El Tour es el Tour, y hoy la carrera se adentraba desde Gerona a Barcelona, lluvia constante y en algunos momentos lo hacia con fuerza, de comienzo desafiaron al pelotón dos franceses (Sylvain Chavanel, Stéphane Augé), un español (Amets Txurruka) y un británico (David Millar). Éste último arrancó a 30 kilómetros de MontjuÏc y echó un precioso pulso al pelotón, que le dejó soñar con una victoria en solitario. Pero lo ocurrido ayer hoy era imposible.

Toda Barcelona y todas las localidades a lo largo del trayecto de la etapa se ha volcado con el ciclismo, la lluvia hacia prever caídas, pero a ver si nuestras autoridades han visto y se dan cuenta que la pintura que ponen en las líneas blancas de separación entre carriles y los pasos de cebra son una pista de patinajes para los vehículos de dos ruedas.

Para mi el final ha sido raro, ver a Freire en los últimos ciento cincuenta metros solo delante de todos y el dándose cuenta y desacelerar ha sido lo que le ha impedido ganar la etapa, aunque si ha sido segundo detrás del Noruego Thor Hushovd que imponente atravesaba la línea de meta, tercero ha sido el murciano José Joaquín Rojas. Mañana Andorra con final en Arcalis y ¿A que ya están haciendo pronósticos?.

En fin amigos espero que ASO ponga la carne en el asador y seguro estoy que la Vuelta del próximo mes de septiembre tendrá el sello de calidad de la sociedad organizadora del Tour de Francia.

 

El delirio llego con Voeckler

En primer lugar tengo que decir que hay un gran vacio en las retransmisiones de las cadenas de radio al no dar el Tour en directo la cadena Onda  Cero, y un gran desacierto pues la VOZ del Ciclismo en España se llama Javier Ares, me parece fatal. En la etapa Thomas Voeckler (Bouygues Telecom), de 29 años y campeón de Francia en 2004, consiguió su primera etapa en el Tour al llegar en solitario a Perpiñán una escapada de seis corredores desde principio de carrera.

Fue el primer triunfo en la Grande Boucle para Voeckler, que tuvo tiempo de celebrarlo emocionado ante el delirio de las calles de Perpiñán. Un poderoso ataque a falta de cuatro kilómetros sirvió para dejar atrás a sus seis compañeros de fuga: Ignatiev (Katusha), Geslin (Française des Jeux), Timmer (Skil-Shimano), Sapa (Lampre) y Hutarovich (Française des Jeux).

La clasificación de la general no sufrió cambios y Fabio Cancellara vestirá un día más el maillot amarillo, con el mismo tiempo que Lance Armstrong. La decepción de la jornada la protagonizó el joven holandés Robert Gesink, llamado a ser un buen Tour, que sufrió un accidente, quedó cortado y llegó a la meta con retraso de 9.35 minutos, esperamos y confiamos que solo queden magulladuras de la caída y salga en la etapa de mañana jueves que irá de Gerona a Barcelona de 181,5 km.

cats

Lo de ayer dio sus frutos a Astana, Cancellara sigue de líder

Pleno del equipo Astana, la jugada maestra planteada en el tablero de la carretera, en el día de ayer por Bruyneel ha dado sus frutos, casi al cien por cien, pues su objetivo prioritario era conseguir el maillot amarillo.

Las casas invierten en ciclismo para que sus corredores les den la rentabilidad en los minutos y horas que sus nombres y anagramas salen en TV, periódicos o radio, y en el Tour la ganancia publicitaria es multiplicada por dos, llevar el maillot amarillo es ya el culmen.

Por ello, más allá de nombres y de nacionalidades, (dije ayer que mis comentarios no iban a gustar) el ciclismo es otra cosa, y no hago comparaciones, porque ya sabemos lo que se dice, es táctica de equipo, es saber estar en carrera, es no buscar en los demás tu perdida de segundos o minutos, cuando hay que estar muy atentos, es saber desgastar a otros equipos para que intenten cogerte, eso y muchas bondades más que me llevaría horas explicarlas y que todos los aficionados a la bicicleta deben ver y no lo que nos quieren hacer creer.

No voy a defender a nadie, pues a nadie le hace falta, solo digo que cuando uno se prepara a fondo en la bicicleta es para ganar, segundo, tercero, cuarto... en ciclismo es ganar y el farolillo rojo es un también un ganador. 

Mirando la general, Astana ha colocado a cuatro de sus mejores corredores en disposición de aspirar a ganar el Tour. Caisse d'Epargne lo he visto muy bien séptimo a 1'29'', Saxo Bank perdió 40'', el Cervélo de Carlos Sastre, genial, se dejaba en línea de meta 1'38'', Rabobank con Menchov a 2'21'' y el Silence- Lotto de Cadel Evans a 2'38''.

Anuncio, mañana Le Cap d'Agde a  Perpignan, de 196,5 Km. por la costa mediterránea, por si sopla viento...

A río revuelto ganancia de pescadores

Sé que esto que digo no va a gustar, pero sensacional el primer combate visto y todo gracias a un abanico a 30 kilómetros de la línea de meta, en las carreteras del Languedoc, en plena Costa Azul francesa. Precisamente en una zona donde se esperaba fuerte viento. Ahí se representó la última escena de las evidentes diferencias que se viven en el seno del Astana. Ahí quedaron descolgados a Alberto Contador, Carlos Sastre y el resto de favoritos.

En ese momento Lance Armstrong, Haimar Zubeldia y Yaroslav Popovych se engancharon al grupo de cabeza, donde tiraban siete corredores del Columbia, que peleaban por las opciones de Mark Cavendish en el sprint.

En ese dilema entre tirar en cabeza o esperar a Contador, Johan Bruyneel, director del Astana se decantó por la primera opción. Aguardó unos kilómetros para comprobar cómo respondían por detrás, pero cuando vio que el hueco menguaba, ordenó trabajar a Zubeldia y Popovych.

El ganador Mark Cavendish, bien escoltado por el equipo Columbia, ganó su segunda etapa consecutiva. Mientras tanto, otros candidatos a ganar el Tour miran alucinados como fumando en pipa. Todo esto que estamos viendo beneficia al ciclismo, ha despertado de su letargo, hay que vivirlo así, lejos de las opiniones que nada tiene que ver con lo que es una carrera ciclista.

Cavendish gana un accidentado sprint

El ciclista británico Mark Cavendish, del Columbia, se adjudicó el primer sprint del Tour 2009 al ganar la segunda etapa, con salida en el Principado de Mónaco y llegada a la ciudad francesa de Brignoles.

Tras los 187 kilómetros de viaje, Cavendish marcó un tiempo de 4h 30 minutos y dos segundos, a una velocidad media de 41,5 km/h. La segunda posición fue para el estadounidense Tyler Farrar (Garmin) que dio tiempo al pelotón principal en el que estaba el suizo Fabian Cancellara (Saxo Bank), líder por segundo día consecutivo.

En la última curva, Koldo Fernández (Euskaltel) y Danilo Napolitano (Team Katusha), que marchaban situados en los 15 primeros puestos del pelotón, confundieron la dirección de la última curva y provocaron una montonera que dejó la victoria en bandeja a Cavendish, con más compañeros -tres- que rivales para el sprint.

Entre los descartados por el accidente quedaron Tom Boonen (Quick Step, afectado por una gastroenteritis), Óscar Freire (Rabobank) y Thor Husvovd (Cervélo), que remontó hasta la cuarta posición. Cavendish, que con este triunfo suma el decimocuarto en la temporada 2009, vio como sus rivales -Farrar y Feillu- no tuvieron la suficiente entidad como para inquietarle y poder así levantar los brazos en los últimos metros.

El lunes se disputará la tercera etapa, entre Marsella y La Grande Motte  de 196 kilómetros.

Cancellara vence en la crono y es líder del Tour

Era el favorito, y ha cumplido todos los pronósticos. Fabian Cancellara ha logrado la primera victoria de etapa al imponerse en la contrarreloj de Mónaco, y se convierte en el primer maillot amarillo de la ronda gala. Alberto Contador ha terminado en segunda posición, marcando el mejor registro de los hombres fuertes de la carrera. El de Pinto se ha exhibido con una gran crono. Bradley Wiggins ha ocupado el tercer puesto. Por su parte, Carlos Sastre, último vencedor del Tour, ha firmado una gran crono y sólo ha cedido 48 segundos con respecto a Contador.

Cancellara aventajó en 18 segundos a Contador, quien picado en su orgullo por el debate de quién es el jefe de filas en su equipo, salió sin reservas, fue el mejor de los favoritos y dejó claro que desde la primera etapa el jefe del Astana, que salió enfundado en el buzo de campeón de España contrarreloj. La tercera plaza fue para el británico Bradley Wiggins (Garmin), campeón del mundo y olímpico de persecución, a 19 segundos, mientras que los candidatos al podo empezaron a aparecer a partir de la cuarta plaza con el alemán Andreas Kloden (Astana) a 22 segundos, la quinta del australiano Cadel Evans (Silence) a 23 y la sexta del estadounidense Levi Leipheimer (Astana) a medio minuto.

Mónaco primera etapa

La contrarreloj inicial, de 15,5 kilómetros, recorre todo el país, ida y vuelta. Carlos Sastre lo sabe muy bien. «No he visto el recorrido. No se puede rodar en él con el tráfico que hay. Sé que tiene 7,5 kilómetros de subida y el resto son de bajada, muy rápida, con tres kilómetros pegados al mar».

En la mitad del recorrido, en el kilómetro 7,5 hay marcado un puerto de cuarta. Hubo equipos que, escoltados por la policía, se metieron en las calles de Mónaco y se dedicaron a sortear los coches que circulan por sus calles para ver el trazado. La crisis no parece que ha afectado mucho a este enclave.

Mónaco debe de ponerse a la hora de Contador. Desde luego, fluidez entre Armstrong y el de Pinto no hay mucha. Son dos mundos distintos, dos percepciones de la vida diferentes. La comunicación que ha habido entre ellos ha sido nula y ensamblar tantos egos en cuestión de horas no parece fácil.

¿Habrá diferencias entre los favoritos? Lo normal es que entre corredores como Contador, Menchov, Evans, Carlos Sastre y los hermanos Andy y Frank Schleck o Armstrong, los segundos no resulten orientativos de nada. Más que un desafío de tiempos, estamos ante un desafío psicológico, de toma de posiciones, al menos en el Astana.

Alberto Contador, Lance Armstrong y Levi Leipheimer quieren marcar territorio. El resto, estar lo más cerca posible de ellos, o superarles. Armstrong comenzara a comprobar si las apreciaciones que obtuvo cuando veía la televisión subiendo Alpe D'Huez a Carlos Sastre se cumplen.

Según sus cálculos, él tardó dos minutos menos que él último ganador del Tour. También es cierto que su subconsciente le dirá que en 2007 Contador escaló Plateau de Beille en 44:08, bastante más rápido que él en 2002, cuando marcó 45:43.

 

 

Armstrong camino de su octavo Tour

El tejano, de 37 años, que regresa al ciclismo después de casi cuatro de ausencia, nunca ha escondido que el fin último de su retorno, la medida de su éxito, el argumento que justificará su regreso, aparte de su contribución al cambio social por el deporte -de momento, éxito: su fundación ha aumentado un 5%, hasta ocho millones de euros, sus ingresos semestrales desde su vuelta y el número de pulseras amarillas vendidas hasta mayo ha aumentado un 70%, hasta dos millones- es la conquista de su octavo Tour.

"No sé si lo conseguiré, pero por supuesto que lo intentaré", dice en todas las entrevistas que concede; "aunque este año lo veo más difícil que en los siete anteriores en que gané".

Niza y las colinas que rodean Mónaco son de siempre su territorio favorito de entrenamiento y ayer, otro símbolo, llevó a su equipo a subir el puerto de Madonne, el col que da nombre al modelo de bicicleta que manejan. Suerte a todos y que veamos a partir de mañana una carrera competida.