viernes, 21 de septiembre de 2012

EL DOMINGO EL CAMPEONATO DEL MUNDO CON ESPAÑA COMO EQUIPO A BATIR

No son buenos momentos para Samuel Sánchez. La muerte de Víctor Cabedo, con el que mantenía una buena relación personal, le ha dejado bastante tocado anímicamente y le ha trastocado sus planes de viaje al Mundial de Valkenburg, una cita en la que tiene puestas muchas ilusiones.

Forma parte de una selección muy potente que cuenta con Óscar Freire, Alejandro Valverde, Joaquim Rodríguez y Alberto Contador como hombres fuertes.

Después de las cuatro caídas que lleva esta temporada, correr ocho días seguidos sin ningún percance en Gran Bretaña ha resultado un alivio: «He podido hacer kilómetros con un sube y baja constante, con muchos virajes, repechos, cruces. Han sido ocho días y 1.300 kilómetros, una preparación muy buena. Además la carrera me ha gustado bastante».

Se ha encontrado con «mucho público en las carreteras, a nivel del Tour. Algo increíble. En lo deportivo, se ha ido muy rápido, ha sido muy loca. Me he encontrado de forma mejor de lo esperado. En casa puedes entrenarte bien, pero lo que te da una carrera no te lo da ningún entrenamiento. Tenía la base que había acumulado antes de ir a Francia y al ir a tope todo ha sido todavía más positivo».

Los mundiales terminan todos por ser como una clásica: «Está claro que el mejor equipo lo tenemos nosotros, lo que no podemos hacer es desvelar la táctica a los rivales y darles ventaja. Nos van a intentar coger a contrapié. Tenemos un buen grupo, pero va a a ser un Mundial de pensar bien las cosas».

«No nos dejarán tranquilos»
Hasta el sábado por la tarde no conocerán los corredores la forma en la que se va a afrontar el mundial, «pero lo que no podemos hacer es esperara que los nueve corredores lleguen al Cauberg. Yo creo que habrá selecciones que intenten mover la prueba de lejos, de intentar sorprendernos. Es lo que pasó en Australia», explica.
Correr sin pinganillos, como se hará el Mundial, cambia mucho la forma de afrontar una carrera, con muchos ciclistas y equipos a los que les puede costar tomar decisiones: «Correr sin pinganillo en Gran Bretaña ha sido positivo. Te obliga a pensar, a que no te digan lo que está pasando por delante, a estar más atento. En Gran Bretaña es como si hubiésemos vuelto hacia atrás para conseguir el pasaporte y poder pasar a profesionales. Ha sido un buen ejercicio».

España aparece en todas las quinielas para poder ganar el mundial. Samuel prefiere hablar de otras selecciones «como Bélgica que tiene a Gilbert, Van Avermaet o Boonen. Gran Bretaña cuenta con el ganador de esa vuelta, Tiernan-Locke, que está en un gran momento de forma. ¿Cavendish? No es un Mundial para él. No le veo delante».
Pero hay más equipos y nombres: «Italia cuenta con Moreno Moser, Nibali o Capecchi. También habrá que contar con Boasson Hagen, Voeckler o Gerrans. Si miras la lista de participantes salen nombres por todos los lados».

La impresión que se tiene en algunos ambientes ciclistas es que con la selección que hay se puede arrasar: «Pocas veces se arrasa en un Mundial. Todo te puede salir bien en un minuto o muy mal y derrumbarse el equipo, como en cualquier carrera. En Mendrisio yo estaba muy fuerte. Ha sido el Mundial en el que mejor me he encontrado y la táctica no me favoreció».

Es consciente, como todos los componentes de la selección, que «intentarán por todos los medios que no se llegue en un grupo con Valverde o Freire». Si le preguntas cómo se ve dentro de ese grupo afirma que «ni me veo, ni me dejo de ver. Hay que esperar a ver cómo va la carrera. En Mendrisio salió de una forma que no me favoreció a pesar del estado de forma que atravesaba».

Cree que «hay que correr en equipo y el que esté más fuerte al final, que se la juegue». No se terminará su temporada en Holanda. Seguirá corriendo en «Piamonte, Lombardía y China». Las cuatro caídas que lleva esta temporada le han dejado algunas secuelas que su cuerpo sigue escuchando: «La luxación acromioclavicular no se va de un día para otro. Hay molestias, pero tienes que convivir con ellas». La temporada no está resultando muy agradable para Samuel.

Por Benito Urraburu 21/09/2012